jueves 17 de junio de 2010

Para variar.

Hoy es una de aquellas noches nostálgicas que hace rato no llegaban. Casi un cliché de película, casi media noche, llueve, escucho el soundtrack de la lista de Schindler (una de las piezas más tristes que he escuchado junto con el adagio para cuerda de Samuel Barber).

De fondo a todo esto, se pasean y se sientan a mi lado los fantasmas de ayer. Las sombras de aquellas no aparecen mucho, más que para enfatizar lo obvio. Estoy solo.

A ratos la piel me pesa, y busca otra piel. Los abrazos se agradecen en demasía. La piel definitivamente es algo que se necesita.

Y así son los días de soltería... o por lo menos los días de soledad.


2 comentarios:

glycerine dijo...

si estas solo, entonces yo no soy real

te quiero

Dama Silente dijo...

Para variar, la piel se nos distancia cientos de kilometros. Para variar suspirarte y que me respires se disuelve en los destiempos. Pero se necesita piel. Es cierto. Existe esta necesidad que nos resalta lo evidente. Esta incapacidad de vivir lo obvio. Y el amor inmenso que nos une. Que no cambia. De las pocas cosas eternas de las que tenemos conocimiento.